viernes, 3 de julio de 2015

Enrique Noriega, poeta homenajeado en el 11FIPQ




Enrique Noriega

Guatemala 1949. Poeta, antologador, tallerista y editor. Realizó estudios de literatura en la USAC de Guatemala y en la UNAM de México. Residió en New Jersey, Pittsburgh y Tuscaloosa (EE.UU.) durante algunos años.
Ha publicado los libros de poesía: Oh banalidad (1975), Post Actus (1982), La pasión según Judas (Monte Ávila Editores, Venezuela 1990), Libreta del Centauro (1994), El cuerpo que se cansa (1998), la Saga de N (2006) y Épica del ocio (2007).
Premio Mesoamericano de Poesía “Luis Cardoza y Aragón”, convocado por la Embajada de México en Guatemala en 2007 y 2012. Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias” en 2010 (reconocimiento a la trayectoria).
Ha sido invitado, entre otros eventos literarios, al Festival Internacional de Poesía de Medellín (1993), al Encuentro Hispanoamericano de Poesía en Bogotá (1992), al Encuentro de Poetas del Mundo Latino de México en diferentes oportunidades, al Encuentro de Jóvenes Escritores Hispanoamericanos en España (1984), al Festival Internacional de Poesía de Granada, Nicaragua, al 3er. Festival PoeMaRío de Barranquilla, Colombia (2010), al 3er. Festival de Cultura de San José, Uruguay (2010).
Invitado también, en su calidad de escritor o tallerista, por varias universidades norteamericanas: Spring Hill College, Mobile, Alabama, 2005; University of Alabama, 2003; Texas Christian University, 1999; University of New Hampshire, 1996; University of Pittsburgh, 1995.



Las veces que recordar
Era herirse a cada imagen
Y querer quedarse en silencio
Llamar a gritos lo vivido


ÁNGEL COTIDIANO

En tus horas de ausencia
Charlo con el sillón
O encuentro en la cama
Plumas de tu breve sueño
Tus pasos caminan eternos
Por la habitación
Y tus palabras son una pintura
Adherida a las paredes
Tus miradas no han buscado
En vano mis miradas
Y como te las quiera ver
Bastará abocarse al espejo
Amando eres tierna
Y te derramas en todo
Y a todo en nuestra
Habitación te impregnas
Mas sería poco hablar
De lo que toco y tocas
Porque en mí
En lo que soy y busco
Qué difícil me es determinar
En dónde no te encuentras



UNA LUZ DESDE TAN LEJOS
COMO DE INSTINTO ME HIZO A TI

Por mi apego al ahora
Rehuyo la mirada de eternidad
Con  que te veo
No quisiera tenerte junto al lucero
Sino (siempre) otra eternidad
Al amparo del tacto



*
En la infinita necesidad
De ser siempre uno
El ser busca en su altura
De cuerpo cedido al dulzor
De los cuerpos que buscan
Ser en el otro él mismo
Trascenderse en el intenso
Astro que lo ilumina

La conciencia quiere tocada
Con ala de paloma volcarse
Eternidad de luz en la piel


*

¿Qué tanto sabías
De poner rosas en el florero
O de pasar tus dedos
Por el tupido pelaje de su pubis?

Tanto como volcar
Sentidas palabras en un papel





Y RECUERDA Y RECUERDA
LA RESPUESTA

Si algún escéptico te llegara a preguntar
Que para qué te sirvió la poesía
Ahora ya lo sabes
Te sirvió para que ella te amara




SÉ MÁS SENSATA VOS CORAZONCITO

Toda la poesía habida
                    o por haber no mueve
Una sola piedra
En el desolado amanecer cósmico
De la luna

Aunque yo por vos sí lo haría
Aunque yo preferiría
Que jamás me lo pidieras



“LAS NOCHES”
DE PACO RABANNE

Con tu Paco Rabanne
Me vaporizaste la almohada
Y mis sueños tuvieron
Mientras el aroma duró
Algo de ti o de Paco Rabanne

Luego yo te pedí
Más Paco Rabanne y tú
No lo pensaste dos veces
Te quedaste la vida
A vaporizarme
Con tu Paco Rabanne